Oficialmente ha iniciado la temporada navideña en México, fechas que en esta ocasión tendrán un sabor muy diferente, quizá hasta amargo, por la pandemia de COVID-19 que azota nuestro país de manera fuerte.
Muchos hogares de nuestro país estarán llenos de luto por las víctimas de esta terrible enfermedad que ha dejado más de 100,000 muertes en nuestro país, motivo suficiente para que esta navidad no llegue llena de paz y armonía.
Pero dejemos de lado un momento esta amarga situación y juguemos con nuestra imaginación pensando qué estaría pasando en estos instantes si el COVID-19 simplemente nunca hubiera existido.
El aguinaldo ya estaría en los bolsillos de muchos trabajadores que no habrían sido despedidos por la pandemia, por lo que las tiendas departamentales se verían llenas vendiendo al por mayor artículos como pantallas, refrigeradores o salas, todo para modernizar los hogares.
Por supuesto, en las oficinas ya se habrían visto los clásicos convivios de navidad previo a las vacaciones, donde los intercambios de regalos no habrían faltado, todo en medio de una rica cena con los compañeros de profesión.
Los parques de la ciudad estarían llenos de actos navideños y no podría faltar un Santa Claus recibiendo las cartas de los niños y tomándose fotos, fomentando la ilusión de los más pequeños de la casa.
Los amigos ya estarían reuniéndose para comenzar con los brindis de navidad y año nuevo. Los verdaderos “guerreros” tomarían en serio el maratón Guadalupe-Reyes y pondrían a trabajar a marchas forzadas sus hígados.
Las cadenas hoteleras estarían reportando una ocupación al 100 % para los días venideros, pues después de un complicado 2020 es justo y necesario unos días de relajación en una rica playa o una apacible montaña.
Los niños ya estarían jugando con los primos, presumiendo juguetes o pateando una pelota en el parque, mientras los padres recuerdan anécdotas de cuando ellos eran menores.
Sí, nos perdimos muchas cosas y duele, pero siempre se mantiene la esperanza de un mejor porvenir para todos, confiando que esta pesadilla llamada COVID-19 se irá en 2021 y volveremos a tener una sonrisa completa.