El centro histórico de Puebla Capital se ha convertido en tierra de nadie gracias al ambulantaje desbordado que se ve en esta zona de la ciudad, convirtiéndose en una vergüenza ante los ojos nacionales.
Gracias a líderes que han tomado la violencia como carta de presentación y a algunas autoridades que no han logrado meterlos en orden, los comerciantes ambulantes hacen y deshacen a su antojo en el primer cuadro de la cuarta ciudad más importante del país.