Mordeduras de perros y tenencia irresponsable, ¿qué dice la ley al respecto?

Mordeduras de perros y tenencia irresponsable, ¿qué dice la ley al respecto?

Foto: FreePik

Las mordeduras de perros continúan siendo un problema de salud pública y un vacío legal para las víctimas en Puebla, y es que aunque la legislación mexicana establece responsabilidades claras cuando un animal tiene dueño, los ataques protagonizados por perros callejeros o comunitarios suelen dejar a los afectados sin una reparación efectiva del daño.

 

En México, y de manera supletoria en Puebla, el Código Civil Federal establece que el propietario o poseedor de un animal es responsable de los daños que este cause, incluso si el perro se escapa o se encuentra extraviado. Basta con acreditar el daño y el vínculo con el animal para exigir la reparación, sin necesidad de demostrar negligencia grave.

 

En estos casos, la víctima puede reclamar por la vía civil gastos médicos, secuelas físicas, daño moral e incapacidad, entre otros conceptos. Si se demuestra una conducta negligente, la responsabilidad puede agravarse.
 

Además, la Ley de Bienestar Animal del Estado de Puebla contempla sanciones administrativas por tenencia irresponsable, como multas o medidas adicionales, cuando no se cumplen obligaciones básicas como el registro, la vacunación o el control del animal.

 

En situaciones extremas, cuando el ataque provoca lesiones graves o la muerte, el caso puede escalar al ámbito penal bajo figuras como lesiones u homicidio culposo por omisión, previstas en el Código Penal del estado.

 

¿Qué ocurre cuando el perro es callejero o comunitario?

 

El mayor vacío legal surge cuando el ataque es cometido por un perro sin dueño identificable; en teoría, la responsabilidad puede recaer en quien alimenta, cuida o mantiene al animal, pero en la práctica demostrar ese control resulta complicado.

 

Los ayuntamientos y el Instituto de Bienestar Animal del Estado de Puebla (IBA) tienen la obligación de capturar animales agresivos en situación de calle, pero no asumen responsabilidad directa por los daños ya causados. 

 

Sólo en casos excepcionales podría configurarse una responsabilidad indirecta del municipio, siempre que se pruebe negligencia grave en el control de fauna urbana. Como resultado, muchas víctimas enfrentan gastos médicos y secuelas sin posibilidad real de indemnización.

 

Especialistas coinciden en que el principal problema es la ausencia de mecanismos de compensación cuando no hay un responsable claro. Entre los vacíos más relevantes destacan la falta de identificación del responsable en ataques de perros callejeros; inexistencia de un fondo estatal o seguro obligatorio para cubrir daños causados por animales sin dueño; dificultad para acreditar el nexo causal o la posesión en casos comunitarios; multas administrativas que no garantizan la reparación integral del daño y limitada capacidad operativa de las autoridades para atender y dar seguimiento a denuncias.

 

¿Qué hacer tras una mordedura de perro?

 

Las autoridades sanitarias recomiendan actuar de inmediato para evitar complicaciones:

 

Lavar la herida con agua y jabón durante al menos 10 a 15 minutos.

 

Controlar el sangrado con presión directa.

 

Acudir de urgencia a un centro de salud para limpieza profesional, antibióticos, vacuna antitetánica y, si procede, profilaxis antirrábica.
 

Reportar el ataque al ayuntamiento o al IBA, e identificar al dueño si lo hay.

 

- Documentar el caso con fotografías, testigos y reportes médicos.

 

- Buscar asesoría legal para exigir la reparación del daño cuando exista un responsable identificable.

 

Aunque Puebla cuenta con un marco legal que reconoce la responsabilidad por daños causados por animales, la realidad es que las víctimas de ataques de perros callejeros siguen en desventaja. Sin fondos de compensación ni procedimientos ágiles, la carga económica y emocional recae casi por completo en los afectados.

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