La Secretaría de Salud de Puebla confirmó los dos primeros casos de miasis causada por el gusano barrenador en humanos en la entidad; ambos ocurrieron en el municipio de Vicente Guerrero. El primero fue un hombre de 81 años con comorbilidades, hospitalizado en el Centro Médico Nacional “General de División Manuel Ávila Camacho” del IMSS en la capital poblana, y el segundo caso, una mujer de 69 años bajo observación en el Hospital Integral de Coxcatlán.
Ante ello, las autoridades desplegaron brigadas de respuesta inmediata en la zona para inspecciones domiciliarias, búsqueda de lesiones en personas y animales, vacunación antirrábica y ectodesparasitación.
Pero ¿qué es el gusano barrenador y cómo se transmite?
Se trata de la infestación por larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax (de color verdoso-azulado metálico), que deposita huevos en heridas abiertas, mucosas o cavidades naturales; las larvas emergen entre 12 y 24 horas, se alimentan de tejido vivo durante 5 a 8 días y luego caen al suelo para completar su ciclo; no se transmite de persona a persona, la mosca es atraída por el olor de las heridas y pone hasta 300 o 400 huevos por postura.
¡Pongamos ALTO al #GusanoBarrenador!
— Secretaría de Salud (@SaludGobPue) January 16, 2026
Es una larva de la mosca Cochliomyia hominivorax, que se alimenta de tejido vivo de animales y humanos Lee más ???????? https://t.co/OZ8fE5Ymbj pic.twitter.com/KuASj00Ky7
Por tanto, esta enfermedad no es contagiosa, es decir, no se pasa de humano a humano ni por contacto casual; requiere que una mosca adulta deposite huevos directamente en una herida o mucosa expuesta.
De igual forma, no solo afecta a quienes tienen contacto con ganado, cualquier persona con heridas abiertas, llagas, úlceras o mucosas expuestas es vulnerable, especialmente en zonas rurales donde la mosca está presente.
Los factores de riesgo incluyen edad avanzada, comorbilidades cómo diabetes, cáncer, inmunosupresión, mala higiene o vivir en áreas con saneamiento deficiente; además, no es exclusivo de ganaderos o veterinarios.
Entre otros mitos comunes, es que no se “contrae” por comer carne infectada ni es una plaga “nueva” exclusiva de Puebla; forma parte de un repunte nacional.
¿Qué significa que haya llegado a Puebla?
Puebla registra por primera vez casos humanos en 2026, aunque previamente hubo brotes en ganado, reportados en 2025 en varios municipios; esto indica que la mosca C. hominivorax circula localmente en la región, probablemente favorecida por condiciones climáticas cálidas y húmedas y la presencia de animales infectados.
No implica un brote masivo, pero activa una alerta epidemiológica, refuerza la vigilancia, el control en animales y la prevención en humanos bajo un enfoque, entre salud humana, animal y ambiental.
Miasis humana por gusano barrenador: lo que debes saber tras el primer caso en México. ????????
— Imagen Poblana (@ImagenPoblana) April 21, 2025
¿Cómo se puede evitar?
La prevención es sencilla y efectiva, solo hay que cubrir y limpiar inmediatamente cualquier herida con agua y jabón, utilizar antisépticos y apósitos estériles, y revisarla diariamente.
Es necesario eliminar desechos orgánicos en patios y evitar acumulación de basura; usar repelentes de insectos, ropa protectora, mallas en ventanas y no dormir al aire libre en zonas rurales.
En grupos vulnerables como adultos mayores, niños o personas con discapacidades, es necesario revisar mucosas y heridas con frecuencia; y ante sospechas, reportar a unidades de salud o al teléfono de SENASICA (800 751 2100).
¿Qué tan peligrosa es?
Es muy dolorosa y destructiva, puesto que las larvas barrenan tejidos vivos con ganchos bucales, agrandan heridas, causan sangrado, mal olor y riesgo de infecciones bacterianas secundarias. En casos graves, especialmente en cavidades como boca o nariz, puede destruir cartílagos o penetrar profundo, con riesgo de muerte si no se atiende.
Sin embargo, es curable con extracción física de las larvas, limpieza y antibióticos si hay sobreinfección; el pronóstico es excelente con atención oportuna; la letalidad es baja en humanos tratados.
Las autoridades federales y estatales insisten en que la clave es la detección temprana, Puebla se suma a otros estados con casos, pero el control es posible con la participación ciudadana y la vigilancia sanitaria.
Por ello, ante cualquier herida que no cicatrice o presente movimiento o larvas visibles, acuda de inmediato a su centro de salud, la miasis no es inevitable, pero con prevención y atención rápida, se detiene a tiempo.