En la segunda semana de la operación militar contra Irán surgieron las discrepancias entre EEUU e Israel respecto a la ofensiva en el país persa, reportó este viernes el periódico The Washington Post, citando funcionarios.
La desavenencia se volvió tangible luego de que Israel atacara instalaciones iraníes de petróleo y gas, añade el reporte.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo el jueves que la Fuerza Aérea de su país había llevado a cabo, por su cuenta, un ataque en campos de gas en Irán.
Añadió que, a petición del presidente estadounidense, Donald Trump, Israel se abstendrá por ahora de realizar nuevos ataques contra dichas instalaciones.
Los objetivos clave de EEUU e Israel en el conflicto son diferentes: el Estado hebreo vislumbra la oportunidad de cambiar el liderazgo en Teherán, pero, según informa el periódico, citando a un funcionario estadounidense, ese no sería, supuestamente, el objetivo de Washington.
"Bibi (apodo de Netanyahu) quiere arruinar la economía de Irán y diezmar su infraestructura energética. Trump quiere mantenerla intacta", dijo un alto funcionario estadounidense.
Three weeks into the conflict against Iran, the war aims are diverging between a U.S. president who saw the opportunity of a quick military victory with modest economic pain and an Israeli leader with visions of toppling a regime he’s sought to vanquish for 40 years.…
— The Washington Post (@washingtonpost) March 20, 2026
El pasado 28 de febrero, EEUU e Israel comenzaron ataques coordinados contra Irán en pleno proceso de negociaciones indirectas entre Washington y Teherán sobre el alcance del programa nuclear del país persa.
Inicialmente, EEUU e Israel afirmaron que su ataque "preventivo" era necesario para contrarrestar la amenaza percibida del programa nuclear iraní, pero pronto dejaron claro que buscan un cambio de poder.