Las lluvias de abril ya están aquí y con ellas regresan las quejas de siempre: baches, charcos profundos y calles que parecen la superficie de la luna. El Ayuntamiento de Puebla, “encabezado” por José Chedraui, presume que la Contraloría Municipal supervisó 10,151 intervenciones de bacheo, con procesos “garantizados” de cajeo, riego de liga, compactación y limpieza final para asegurar durabilidad.
Sin embargo, en un recorrido por algunas calles, así como por las redes sociales y reportes ciudadanos de las últimas semanas revela un panorama muy distinto: las vialidades de colonias y juntas auxiliares siguen llenas de baches, y las quejas no han disminuido.
La pregunta es obligada: ¿realmente ocurrió la “jornada intensa de bacheo” o los arreglos fueron de tan mala calidad que ya se volvieron a abrir con las primeras gotas?
El gobierno municipal ha insistido en que el programa “Bacheando Puebla 2026” es permanente y de calidad, pero su programa fue entregar 17,000 bultos de mezcla asfáltica en frío a las 17 juntas auxiliares con una inversión cercana a los 10 millones de pesos.
Chedraui y su equipo han difundido recorridos de supervisión, "presumiendo" que cada intervención cumple estándares técnicos para que el arreglo “dure”. Incluso, el alcalde se hace el aparecido para tomarse la foto observando el trabajo de las cuadrillas.
????♂️ El colmo, José Chedraui ya ni siquiera disimula el abandono, en San Andrés Azumiatla, vecinos tuvieron que bachear sus propias calles, haciendo el trabajo que por obligación le corresponde al Ayuntamiento. ¿La “solución” del gobierno municipal? ???? darles material… y grabarlos… pic.twitter.com/ex3wvKQgPe
— Imagen Poblana (@ImagenPoblana) April 2, 2026
Pero la realidad en las calles es muy distinta, las quejas no paran a pesar de los anuncios alegres y las publicaciones muestran un escenario opuesto. En redes sociales, vecinos reportan baches en miles de sitios de la capital; estos son sólo algunos ejemplos: Granjas Puebla, Arboledas de Loma Bella, en las inmediaciones del Mercado Zapata y en la colonia Guadalupe Hidalgo.
De manera presencial, en colonias como Resurgimiento, donde el Gobierno del Estado ya aplicó el programa de pavimentación en la 12 oriente, las calles aledañas a esta vialidad están totalmente destrozadas y el ayuntamiento brilla por su ausencia.
De igual manera, en la junta auxiliar La Libertad y en colonias como Tepeyac, Naciones Unidas, San Pedro, Amalucan, Manuel Rivera Anaya, Satélite, Loma Linda, en la zona de la 14 sur y otra más, es posible observar que no han sido atendidas por más de un año.
Incluso, circulan en redes sociales cómo algunos ciudadanos, con sus propios recursos, tapan algunos hoyos, para evitar la caída de los automovilistas en los baches.
¿Arreglos temporales o problema estructural?
Expertos y opositores, como el dirigente del PAN en Puebla, Mario Riestra, han señalado que la ciudad enfrenta una “crisis de baches” que no se resuelve con parches aislados.
Históricamente, los baches han sido la principal queja de los poblanos según encuestas del INEGI. El uso de mezcla en frío, más rápida pero menos duradera, explica, según críticos, por qué muchos hoyos “regresan” con las lluvias.
El Ayuntamiento defiende que los procesos son vigilados y que el programa es permanente, pero las evidencias visuales en las calles siguen generando escepticismo.
Con las lluvias ya presentes en la capital y la temporada formal aproximándose, la pregunta que circula en redes y entre automovilistas es clara: ¿la ciudad realmente se ve distinta a hace unos meses, o los baches arreglados simplemente se volvieron a abrir?
Las críticas apuntan a que muchos de los arreglos son temporales o deficientes y denuncian que el asfalto se levanta con facilidad o que los trabajos se limitan a “tapar” los hoyos sin atender problemas estructurales.
Especialistas coinciden en que el bacheo tradicional, basado en intervenciones aisladas, ofrece soluciones de corto plazo, y con la llegada de las lluvias el agua se filtra en las reparaciones, debilita el material y provoca que los baches reaparezcan, en ocasiones con mayor tamaño.
En una ciudad donde históricamente se ha estimado la existencia de hasta 200,000 baches acumulados, advierten que sólo intervenciones integrales como la relaminación o reconstrucción de tramos completos podrían resolver el problema de fondo.