Aunque la Copa Mundial de la FIFA 2026, que se disputa en Estados Unidos, México y Canadá, es la más grande de la historia con 48 selecciones participantes, varias potencias del futbol mundial quedaron fuera de la competencia, demostrando que el aumento de cupo no garantiza la clasificación de los equipos con mayor historia.
La ausencia más llamativa es la de Italia, tetracampeona del mundo, que se perderá su tercer Mundial consecutivo tras no lograr superar las eliminatorias europeas.
El conjunto italiano, que conquistó la Eurocopa 2020, atraviesa una etapa de inestabilidad marcada por problemas en el relevo generacional, resultados inconsistentes y cuestionamientos al desarrollo de talento; figuras como Gianluigi Donnarumma, Nicolò Barella, Sandro Tonali y Alessandro Bastoni no están en la justa mundialista.
Otro caso destacado es el de Chile, que tampoco logró clasificarse y acumulará tres ausencias consecutivas en Copas del Mundo. La denominada “generación dorada”, que llevó a La Roja a conquistar las Copas América de 2015 y 2016, no encontró continuidad en nuevas figuras capaces de mantener el nivel competitivo.
A ello se suman problemas institucionales y una prolongada irregularidad deportiva que dejaron al equipo fuera de la pelea por los boletos sudamericanos.
En África, Nigeria, una de las selecciones más reconocidas del continente, también quedó eliminada pese a contar con futbolistas destacados en ligas europeas; la escuadra africana sucumbió en la fase decisiva de clasificación y volvió a perderse una Copa del Mundo, reflejo de la creciente (in)competitividad en la Confederación Africana de Futbol (CAF), donde selecciones emergentes han reducido la brecha con los equipos históricamente dominantes.
Entre los otros ausentes sobresalen Dinamarca, eliminada en los playoffs europeos; Polonia, que tampoco consiguió el pase pese a contar con Robert Lewandowski; además de Camerún, Serbia y Costa Rica, participantes en Qatar 2022 que no lograron repetir presencia mundialista.
A ellos se suma Rusia, que continúa excluida de las competencias organizadas por FIFA y UEFA debido a las sanciones derivadas de la invasión a Ucrania.
La expansión del torneo permitió la clasificación de nuevas selecciones y el regreso de equipos que llevaban años alejados de los escenarios mundialistas; países como Cabo Verde, Curazao, Jordania y Uzbekistán debutarán en la máxima cita del futbol, mientras que selecciones como Noruega, Turquía y Paraguay lograron regresar al torneo.
Las ausencias de históricos responden a una combinación de factores, como recambios generacionales fallidos, crisis dirigenciales, dependencia excesiva de figuras individuales y el crecimiento competitivo de selecciones emergentes.
Así, el Mundial de 2026 pierde parte del peso histórico que aportaban algunas potencias tradicionales, pero gana en diversidad y nuevas historias en una edición que promete ser una de las más impredecibles de los últimos años.