La agresión protagonizada este jueves por el conductor y el cacharpo de una unidad de la ruta Cree-Madero contra un automovilista es un problema cada vez más recurrente en el transporte público.
El incidente, que presuntamente se originó tras un conflicto vial, fue difundido ampliamente en redes sociales y generó nuevas críticas hacia una de las rutas con mayor historial de señalamientos por conductas agresivas y malas prácticas.
De acuerdo con los primeros reportes, el operador y su acompañante descendieron de la unidad para confrontar físicamente al conductor de un vehículo particular, y aunque las autoridades aún no han emitido una postura oficial sobre el caso, las imágenes compartidas por usuarios provocaron una ola de reacciones que recordaron otros episodios similares ocurridos en los últimos años.
La ruta Cree-Madero ha sido señalada en diversas ocasiones por incidentes de violencia; en octubre de 2024, un chofer fue captado golpeando a una mujer y a su hijo menor de edad en la colonia Ignacio Romero Vargas tras una discusión relacionada con el descenso de pasajeros.
Meses después, en marzo de 2025, operadores de la misma ruta protagonizaron una pelea dentro de una unidad sobre el Boulevard del Niño Poblano, donde incluso rompieron una ventana mientras transportaban usuarios.
Pero los antecedentes no se limitan a esta línea de transporte, pues de acuerdo con datos de la Secretaría de Movilidad y Transporte, durante 2023 se recibieron más de 2,400 quejas contra operadores por maltrato a pasajeros, exceso de velocidad, uso del teléfono celular mientras conducían, incumplimiento de tarifas y otras conductas que ponían en riesgo la integridad de los usuarios.
Entre los casos más recientes destacan el de junio de 2026, cuando un conductor particular agredió con martillazos a una unidad de transporte público tras un conflicto vial en 14 Sur y Boulevard Municipio Libre.
En abril de 2025, un chofer de la línea de autobuses TPT amenazó con machete a otro operador de la ruta 7A, por disputa de pasaje en Atlixco.
En febrero de 2025, un chofer y cobrador de la ruta 68 golpearon brutalmente a un estudiante por pagar con billete de alta denominación.
Aunque la legislación estatal contempla requisitos para obtener y renovar licencias de transporte público, incluyendo exámenes médicos, psicométricos y toxicológicos, además de certificaciones de competencia laboral, usuarios consideran que los controles son insuficientes ante la reincidencia de algunos operadores.
Por ello, han solicitado fortalecer la supervisión en ruta mediante cámaras de videovigilancia, monitoreo permanente, evaluaciones psicológicas periódicas y sanciones más severas para quienes incurran en agresiones o conductas de riesgo.