El terremoto de magnitud 7,7 registrado el 9 de octubre en Panamá dejó cinco comunidades incomunicadas debido a daños en puentes, carreteras y deslizamientos de tierra. Las afectaciones se concentran en la provincia de Los Santos, donde se encuentra Tonosí, localidad cercana al epicentro que quedó sin acceso terrestre, mientras las autoridades coordinan el traslado de suministros y la atención a las poblaciones afectadas.
El ministro de Salud, Fernando Boyd, informó que Tonosí quedó incomunicada por tierra tras el movimiento telúrico. En esa provincia también se reportaron daños en viviendas, hospitales, centros educativos y establecimientos hoteleros, además de interrupciones en las vías de comunicación.
De acuerdo con el balance del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), el terremoto afectó a nueve provincias del país. Las mayores afectaciones se registraron en Los Santos, Herrera, Veraguas y Coclé, donde los daños a la infraestructura dificultan las labores de respuesta.
Aproximadamente 300 personas de una comunidad costera de Los Santos fueron evacuadas hacia una zona más elevada ante el incremento del nivel del mar. La medida se produjo en medio de una emergencia que también dejó comunidades aisladas y carreteras con afectaciones estructurales.
El presidente panameño, José Raúl Mulino, reconoció la magnitud de los daños durante una visita a una de las zonas afectadas.
"El desastre que estamos enfrentando es grande", afirmó el mandatario, quien también señaló que había carreteras "totalmente colapsadas".
Helicópteros apoyan el traslado de ayuda a comunidades afectadas
Las dificultades para acceder por tierra a determinadas localidades llevaron a incorporar medios aéreos en las operaciones de asistencia.
El Comando Sur de Estados Unidos informó que militares estadounidenses desplegados en Panamá cargaron 3 mil cajas de agua en camiones durante la noche del viernes 9 de octubre, destinadas a las comunidades afectadas.
El sábado 10 de octubre, en coordinación con las autoridades panameñas, comenzaron a brindar apoyo mediante helicópteros para transportar suministros de emergencia hacia comunidades y hospitales afectados por el terremoto.
La asistencia se desarrolla en un escenario donde los daños no se limitan a las vías de comunicación. El balance oficial incluye afectaciones en plantas potabilizadoras, instalaciones sanitarias y edificios públicos, lo que amplía las necesidades de atención en las zonas perjudicadas.
En Los Santos se reportaron seis personas con lesiones menores, cuatro hospitales con daños parciales, 14 viviendas afectadas y cinco hoteles con afectaciones parciales. También se registraron daños en 22 centros educativos, dos iglesias y 18 edificios gubernamentales.
La provincia de Coclé figura entre las más afectadas. En esa región se contabilizaron 50 residencias dañadas, dos hoteles con afectaciones de consideración, dos hospitales con daños menores y 17 personas lesionadas levemente. Además, ocho familias fueron trasladadas a un albergue.
Más de 100 réplicas y daños en infraestructura
El terremoto tuvo una magnitud de 7,7 según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), mientras que el Instituto de Geociencias de Panamá estableció una magnitud de 7,5.
Las autoridades reportaron más de 100 réplicas, algunas de magnitud 6, lo que mantiene la atención sobre las condiciones de seguridad de las estructuras afectadas.
En el balance nacional se contabilizaron al menos 27 personas con lesiones leves y más de 400 edificaciones afectadas, entre ellas 142 viviendas, cuatro edificios residenciales, 188 centros escolares, 20 instalaciones sanitarias, 26 edificios gubernamentales, 13 iglesias y siete hoteles.
También se registraron daños en nueve puentes y múltiples tramos carreteros. Hasta el balance difundido, no se habían reportado víctimas mortales ni personas desaparecidas.