El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Rusia y Ucrania acordaron una tregua energética que entra en vigor de manera inmediata.
"A partir de este momento, entra en vigor una tregua energética en la guerra entre Rusia y Ucrania. Ambas partes han dado su consentimiento. ¡No la incumplan!", escribió Trump en la red social Truth Social.
Trump anunció una "tregua energética" inmediata entre Rusia y Ucrania asegurando que ambas partes habían aceptado, pero Zelenski dijo “Esto es una novedad para mí (...) Si el presidente Trump lo negoció con Putin, por favor díganos cuándo comienza el alto el fuego”. pic.twitter.com/7KnDo6SWy9
— Latitud Bolivia HD (@latitudbolivia) October 11, 2026
El presidente ruso, Vladímir Putin, y Trump mantuvieron el pasado viernes una conversación telefónica. El líder norteamericano anunció tras la misma que Rusia suministraría de inmediato más de 300.000 toneladas de diésel a los mercados estadounidense y mundial, otras 500.000 toneladas en noviembre y 1.000.000 toneladas inmediatamente después.
En función del estado de sus refinerías de diésel, Moscú entregará posteriormente, en un breve plazo, 3.000.000 toneladas de combustible diésel, agregó.
A su vez, EEUU emitió una licencia general temporal para permitir hasta el próximo 7 de abril el suministro de diésel de Rusia al mercado mundial, poco después de la conversación de los dos presidentes.
Asimismo, Trump dijo a la prensa que había advertido a Vladímir Zelenski que dejara de atacar las refinerías de petróleo de Rusia.
A finales de febrero de 2022, Rusia lanzó una operación militar especial en Ucrania, según el presidente Vladímir Putin, para proteger a la población de Donbás de "un genocidio por parte del régimen de Kiev" y atajar los riesgos de seguridad nacional que representa el avance de la OTAN hacia el este.
Los ataques con drones lanzados desde Ucrania contra objetivos militares y civiles en la retaguardia rusa, particularmente, terminales y refinerías petroleras, así como centros logísticos, se han convertido desde entonces en una práctica habitual.
El 1 de octubre, el presidente Putin reconoció que los ataques ucranianos contra las refinerías restaron un uno por ciento al PIB de Rusia.