Tesla apuesta por robots e inteligencia artificial y se aleja de los automóviles

Tesla apuesta por robots e inteligencia artificial y se aleja de los automóviles

Foto: X / @Tesla

Tesla comenzó la producción de su robot humanoide Optimus en Fremont, California, como parte de una estrategia para ampliar sus actividades más allá de la fabricación de vehículos eléctricos. La compañía confirma que el desarrollo de nuevos negocios se encuentra alrededor de la robótica, la inteligencia artificial y los servicios de conducción autónoma. Aunque los automóviles continúan representando su principal fuente de ingresos, el giro es irreversible

 

De acuerdo con su informe financiero trimestral, publicado el 21 de octubre de 2026, Tesla comenzó a fabricar Optimus mediante líneas de producción de alto volumen en su planta de Fremont. La empresa sostiene que los primeros robots obtenidos mediante este proceso cumplen sus estándares de calidad de producción, un avance respecto a las etapas anteriores de desarrollo.

 

"Los robots que salen de esta línea de producción son los primeros robots con calidad de producción que hemos fabricado", señaló Tesla en su comunicación a los accionistas a la que tuvo acceso NotiPress. La compañía agregó que, aunque continuará modificando tanto el hardware como el proceso de fabricación, considera demostrado que su sistema actual puede utilizarse para producir un producto comercial.

 

El avance representa un paso hacia la industrialización de Optimus, pero no equivale todavía a su fabricación masiva. Tesla clasifica la operación de California como una etapa inicial de incremento de producción y mantiene en construcción otra instalación destinada al robot en Texas.

 

 

Durante la presentación de resultados, Elon Musk, director ejecutivo de Tesla, reconoció que aumentar la producción será un proceso lento y con dificultades debido a las características del nuevo producto. No obstante, planteó como objetivo alcanzar 20.000 robots semanales hacia finales de 2027, una capacidad que equivaldría a más de un millón de unidades anuales si pudiera mantenerse durante un año completo.

 

Pendientes

 

Musk también reconoció que todavía existen aspectos técnicos pendientes. Entre ellos mencionó la necesidad de perfeccionar la seguridad, fiabilidad y durabilidad del robot, además de desarrollar capacidades de inteligencia artificial que le permitan realizar tareas abiertas, es decir, actividades que requieren adaptarse a situaciones variables.

 

Por su parte, el desarrollo de Optimus forma parte de una estrategia tecnológica más amplia. Tesla también está expandiendo sus operaciones de Robotaxi, servicio de transporte autónomo que comenzó a incorporar vehículos Cybercab en Austin, Texas, durante septiembre de 2026.

 

Según el reporte trimestral, el servicio acumuló cerca de dos millones de millas recorridas sin supervisión humana hasta finales de septiembre. Tesla también informó que su software Full Self-Driving (FSD), en su versión supervisada, alcanzó 1.74 millones de suscripciones activas, un crecimiento interanual del 67%.

 

 

Sin embargo, la conducción autónoma sin supervisión para vehículos particulares todavía enfrenta desafíos de implementación. Durante la conferencia de resultados, Ashok Elluswamy, vicepresidente de software de inteligencia artificial de Tesla, señaló que algunos vehículos de clientes podrían incorporarse a la flota de Robotaxi alrededor del segundo trimestre de 2027, mediante actualizaciones que permitan operar sin intervención del conductor.

 

Esta previsión representa un desplazamiento respecto a las declaraciones anteriores de Musk, quien había considerado probable el lanzamiento de capacidades sin supervisión para el cuarto trimestre de 2026.

 

Expansión hacia robótica e IA

 

En plena dependencia del negocio automotriz, Tesla viró su rumbo y decidió la expansión hacia robótica y servicios basados en software. Según los ingresos relacionados con automóviles, estos ascendieron a 20.560 millones de dólares, dentro de una facturación total de 28.046 millones de dólares. Esto significa que aproximadamente el 73% de sus ingresos todavía procede del segmento automotriz.

 

En el mismo periodo, Tesla entregó 486.532 vehículos, un 2% menos que un año antes. Sus ingresos totales permanecieron prácticamente sin cambios frente al tercer trimestre de 2025, mientras los gastos operativos aumentaron 39%, hasta alcanzar 4.776 millones de dólares.

 

Aunque Tesla todavía debe demostrar la viabilidad comercial y la rentabilidad de sus robots humanoides, la narrativa indica que los ingresos automotrices ceden frente a la nueva apuesta. Por ahora, el comienzo de la producción de Optimus y la expansión de Robotaxi representan avances en esa diversificación. La capacidad de convertirlos en negocios de gran escala dependerá de superar las dificultades técnicas, aumentar la producción y ampliar su utilización comercial, mientras la venta de vehículos eléctricos continúa sosteniendo la mayor parte de los ingresos de Tesla.

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